Las nuevas inversiones en Ezeiza, Aeroparque y en La Rioja

En un plazo de cuatro años casi todos los aeropuertos de la Argentina habrán tenido una importante renovación o quedarán directamente hechos a nuevo, tras un desembolso de unos 30.000 millones de pesos en obras. Las dos aeroestaciones emblemáticas, Ezeiza y Aeroparque, llevarán más tiempo, en algunos casos hasta mediados de la década próxima. Pero aún así, para mediados del año que viene (en coincidencia con los tiempos electorales) las dos principales puertas de entrada y salida del país habrán registrado visibles cambios de fondo.

¿Quién pone la plata para las obras? Los pasajeros y las aerolíneas, fundamentalmente, cuyas tasas aeroportuarias alimentan los fondos fiduciarios que se destinan a la mejora de la infraestructura. Pero, además, desde 2016 la concesionaria de la mayor parte de los aeropuertos, Aeropuertos Argentina 2000  (que encabeza Eduardo Eurnekian) está efectuando un desembolso por afuera del contrato que multiplica casi por seis sus obligaciones para el período 2016-2019 (ver recuadro).

“La inversión que se está haciendo es récord, porque estamos haciendo uso de un fondo fiduciario de 6.000 millones de pesos que había dejado sin ejecutar la administración anterior. Además, la concesionaria está haciendo aportes por la mitad de las obras”, dijo Patricio Di Stéfano, titular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna). “En poco menos de tres años se está ejecutando la mayor inversión aeroportuaria desde la década del 60”.

Entre las obras ya finalizadas figura la nueva terminal del aeropuerto de Córdoba y el área para aviones del aeropuerto de Tucumán. En Mendoza fue renovada por completo la pista de aterrizaje, así como la plataforma para aviones, la terminal y el estacionamiento. También tienen pistas y calles de rodaje hechas a nuevo los aeropuertos de Trelew, Chapelco, Iguazú, Salta y Ezeiza. También fue construida una nueva terminal de pasajeros en Comodoro Rivadavia, una torre de control y pista en Iguazú, y obras en San Juan, Salta y Ushuaia.

También se están construyendo nuevas terminales de pasajeros en Iguazú y Jujuy y, según el Orsna, habrá nuevas terminales en Catamarca, Formosa, La Rioja, Esquel, Tucumán, Mar del Plata y San Fernando, además de las renovaciones de los aeropuertos provinciales de Rosario y Neuquén.

Pero el núcleo duro de las obras está concentrado en Aeroparque y Ezeiza, por donde pasó el 80% de 28 millones de pasajeros que se movieron el año pasado.

En Ezeiza ya está muy avanzada la nueva torre de control y fue demolida la vieja Terminal B, que ya estaba desactivada. Allí construirán la nueva megaterminal de partidas, un edificio de diseño futurista: sólo este tramo de la renovación de Ezeiza costará 3.200 millones de pesos y tiene fecha de inauguración para junio de 2019. En Ezeiza, además, ya fue hecha a nuevo la pista secundaria y el área de preembarque de la Terminal A.

Según Di Stéfano, a mediano plazo habrá un edificio simétrico a la nueva terminal de partidas: será la mega terminal de llegadas, para cuya construcción habrá que demoler la Terminal C , paradójicamente la más nueva (fue inaugurada en junio de 2001 por Cristina Kirchner). La Terminal A, hoy la más importante de Ezeiza, quedará reducida a una función auxiliar, para vuelos de cabotaje.

En Aeroparque ya hubo una visible renovación de la infraestructura tanto en el nuevo sector de arribos para vuelos domésticos, como en la instalación de 20 nuevas posiciones donde se hace el ckeck in de Aerolíneas (las posiciones nuevas serán para Lan). Además, el edificio del estacionamiento sur (cubierto) fue duplicado. Pero, quizás lo más importante, es que fue inaugurada una nueva torre de control, con nuevo instrumental y una capacidad de visualización cinco veces más alta que la anterior.

Para los próximos años, en Aeroparque se vienen obras en la cabecera norte: demolición del tramo donde hoy están los mostradores de las aerolíneas chicas y la vieja torre de control, construcción de dos nuevos edificios y un estacionamiento subterráneo. Y un dato clave: nuevas posiciones para aviones, en la estación con más tráfico del país. A las 31 sitios que hay actualmente para estacionar aviones se sumarán otras cinco tras la demolición de la la “jota” del sector norte. Y una vez construida una nueva calle perimetral, paralela a las vías del Belgrano Norte, habrá otras ocho posiciones remotas, hasta totalizar 44. También a mediano plazo está proyectado cambiar la traza de la avenida Costanera, sobre terrenos ganados al río, y así ensanchar las calles de acceso a Aeroparque. Pero para ese corte de cinta habrá que esperar a una nueva elección.

Si bien el Estado es el dueño de los aeropuertos, la mayor parte está entregado en concesión: 34 los tiene Aeropuertos Argentina 2000 y otros tres el grupo London Supply. Entre los pocos aeropuertos que siguen siendo administrados de manera directa por el Estado, están Neuquén y Rosario.

El contrato con la concesionaria de l Grupo América que fundó Eduardo Eurnekian y que hoy encabeza su sobrino Martín Eurnekian está vigente desde 1998 y fue renegociado en 2007 con Néstor Kirchner: obliga a AA2000 a invertir 600 millones de pesos por año, a valores actualizados (pesos corrientes) en infraestructura aeroportuaria, sin contar los gastos de mantenimiento.

Sin embargo, a partir de 2016 en AA2000 abrieron generosamente la billetera, a pesar de que no hay un nuevo contrato por el momento. “Si bien restan 10 años de concesión, el contrato prevé una posible extensión de 10 años”, dijo a Clarín Martín Eurnekian. “Si el crecimiento exponencial que debió haber ocurrido en el pasado está llegando ahora y en los próximos años, tenemos que estar preparados con los mejores aeropuertos”.

Según datos del Orsna, entre 2016 y este año, AA2000 ya invirtió $9.340 millones y comprometió otros $4.390 para 2019. En total, son poco más de 13.700 millones de pesos, sobre una inversión conjunta con el Estado por $26.000 millones en cuatro años (sin contar otros aeropuertos del sistema). El aporte de AA2000 es casi seis veces más de lo que está obligada por contrato vigente. “Este gobierno demostró un foco total en la industria aerocomercial”, agregó Eurnekian. “Nuestro rol es acompañar esas políticas, invirtiendo en la infraestructura que sea necesaria”.



Categorías:Economía

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