El Gobierno admitió que en los últimos dos años se cerraron 4800 pymes

Un informe oficial del Gobierno reconoce que tras los primeros dos años de gestión hay 4800 pequeñas y medianas empresas menos en el país. De acuerdo a datos de la Jefatura de Gabinete enviados en las últimas horas en su informe mensual al Congreso, las provincias que más sufrieron el cierre de compañías fueron las del norte.

El dato ya estaba en la carpeta de los funcionarios de Casa Rosada. Incluso, el flamante ministro de Producción, Dante Sica, encaró una serie de reuniones con representantes del sector en los últimos días y, según explicaron a TN.com.ar, las mismas seguirán esta semana. Entre los cuestionamientos, uno de los elementos que los empresarios pyme critican con más insistencia es que la tasa de interés actual, de 40%, expone a las pequeñas compañías a financiarse (incluso para pagar salarios o aguinaldos) a un porcentaje altísimo, lo que pone en peligro su funcionamiento. Y en ese sentido, recuerdan que sus firmas generan 7 de cada 10 empleos en el país.

De acuerdo a datos oficiales, el saldo entre empresas que abrieron y las que cerraron en los últimos dos años fue negativa en 4787. En números totales, las pymes que comenzaron su actividad entre 2016 y 2017 fueron 137.488 mientras que las que debieron bajar sus persianas fueron 142.275. “Esta evolución arroja un saldo neto de 2.221 menos en 2016 y 2.566 empresas menos en 2017. En casi todas las provincias aumentó la cantidad de cese de actividades en relación a 2015. Las que sufrieron más cierres fueron principalmente las del Norte, entre ellas Jujuy, La Rioja, Catamarca y Salta“, explicó el informe de Jefatura de Gabinete.

Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), una cámara que agrupa a las pymes dedicadas a la actividad industrial como calzado, indumentaria y marroquinería, dijo a TN.com.ar que los “llamaron desde el Ministerio de Producción para una reunión a la brevedad para discutir la situación de las pequeñas y medianas empresas”. A la hora de hacer una radiografía actual de las pymes, Fernández comentó: “Se vienen en los próximos días pagos de salarios y aguinaldos con todas sus cargas sociales, y hay firmas que están tomando créditos para eso. Con una tasa de interés de 40% el financiamiento es impagable, así que es uno de los temas prioritarios para hablar con el Gobierno”.

El informe oficial explica de todas formas que “si bien el resultado neto en términos de cantidad de empresas es negativo, el empleo, el producto, y las exportaciones han aumentado”. En ese sentido, señalan que “la cantidad de empresas responde más bien a cómo es la escala de producción en cada sector, y lo que estamos viendo en estos últimos dos años son cambios en lo que a eso respecta”.

“Nos encontramos abocados a implementar medidas que mejoren la productividad y competitividad pyme en todo el territorio nacional. Buscamos la mejora continua de los trámites que las empresas deban realizar en los distintos Ministerios para facilitar y agilizar los procedimientos”, agregó el texto de Marcos Peña remitido al Senado. En paralelo, mientras el Jefe de Gabinete reportaba sobre el estado de la gestión ante el Senado, el presidente Mauricio Macri anunció que buscará avanzar en nuevos beneficios para el sector, en un evento en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El informe, además, recordó algunas de las medidas que el Gobierno ya tomó hacia el sector con, por ejemplo, la sanción de la Ley Pyme en 2016. Actualmente “pagan IVA a 90 días, no abonan ganancia mínima presunta, descuentan hasta el 100% del Impuesto al cheque de Ganancias y hasta 10% de las inversiones que realizan, además de tener la posibilidad de solicitar un bono de crédito fiscal por el IVA de dichas inversiones que aun tengan a favor”, repasó la Jefatura de Gabinete. Y explicaron que “para generar más empresas exportadoras a fines de 2017 lanzamos Exporta Simple, un régimen simplificado creado para facilitar las operaciones de exportadores de bajo volumen”.

Fernández, por su parte, asegura que si bien el atraso cambiario impactó en el sector “porque abarató las importaciones”, la suba del dólar de los últimos dos meses los perjudica. “Nuestros insumos son materias primas dolarizadas, y al haber sido tan abrupto el salto del tipo de cambio eso tiene un efecto notorio”, apuntó y aseguró que “después del tembladeral y de poder adecuarse a los nuevos costos, puede haber un beneficio por un freno en las importaciones, aunque manteniendo quietas otras variables como el precio de los servicios y de la mano de obra”.



Categorías:Economía

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