FMI: Cristina, Massa y gobernadores amagan con veto a Presupuesto 2019

not_924111_10_223747_m

El acuerdo del Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional disparó un nuevo realineamiento del peronismo. La batalla final se dará en el Congreso cuando ingrese el Presupuesto 2019, pero los distintos bloques peronistas ya advierten de un posible bloqueo al stand by que implica un eventual endeudamiento de 50 mil millones de dólares. Desde la massista Graciela Camaño hasta el kirchnerismo de Agustín Rossi y el bloque de los gobernadores, Argentina Federal ya advirtieron que la información es escasa y que no votarán un Presupuesto de “ajuste”.

Incluso el sector más dialoguista de los gobernadores, encabezado por Juan Manuel Urtubey (Salta), se despegó del acuerdo con el FMI. En Diputados, el salteño Pablo Kosiner, jefe de Argentina Federal, se quejó del ajuste que recaerá sobre las provincias, en especial en el apartado de la obra pública. Un recorte que podría alcanzar 100 mil millones de pesos. Los diputados de este espacio se comprometieron a blindar los recursos de las provincias a la hora de aprobar el Presupuesto 2019. Y todavía sienten fastidio por la falta de acuerdo con el peronismo antes de apelar al FMI.

De hecho, luego de unirse al kirchnerismo y al massismo para votar la ley que buscó frenar el aumento de tarifas, ahora el acuerdo de Mauricio Macri con el Fondo emerge casi como una consigna de campaña 2019 a pesar de que aún el peronismo no cuenta con un candidato de consenso.

En la Casa Rosada, el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, recibió la semana pasada a ocho gobernadores peronistas. Negocian de manera bilateral el apoyo al stand by del organismo multilateral con la votación del Presupuesto 2019 como horizonte. Algunos mandatarios como el gobernador chaqueño, Domingo Peppo, el tucumano Juan Manzur y el sanjuanino Sergio Uñac, ya pasaron por el despacho de Frigerio y se mostraron permeables a apoyar el acuerdo. Sin embargo, la negociación no es sólo económica. Los gobernadores aspiran a sellar un pacto de no agresión que les garantice recursos, y la retirada de candidatos de Cambiemos, para blindar sus reelecciones en las provincias.

El sábado en San Isidro, el Grupo Callao, un colectivo de influencia randazzista que trabaja por la unidad del peronismo, tuvo como invitado a Alberto Fernández. El exjefe de gabinete trabaja para fusionar al kirchnerismo residual, sin visibilizar a Cristina, con el peronismo “renovador” de Sergio Massa y los gobernadores. Allí Fernandez afirmó que el acuerdo con el FMI debe estar sujeto a la aprobación del Congreso y se preguntó: “¿Que pasaría si la oposición toma una posición unificada y decide desconocer este acuerdo?”.

De acuerdo al informe difundido por el Ministerio de Hacienda de Nicolás Dujovne, el acuerdo con el FMI contempla una reducción de transferencias corrientes a las provincias correspondientes al 0,3% del PBI. Este ítem podría disparar el rechazo en bloque de los gobernadores peronistas, a diferencia del debate por la ley anti tarifas donde la Casa Rosada logró quebrar a la bancada justicialista de Miguel Angel Pichetto a través de la disidencia de Urtubey.

En el masssismo. Graciela Camaño aseguró: “Cuando veamos lo que se firmó nos encontraremos con la realidad, pero los enunciados permiten presagiar que seguiremos en el proceso de ajuste. Este Gobierno viene ajustando desde que asumió”.

La legisladora del espacio que lidera Massa se refirió así al plan anunciado por el Gobierno para cumplir con el Fondo Monetario Internacional, el cual incluye un nuevo recorte de las metas de déficit fiscal y deberá ser aprobado, en el Presupuesto 2019, por el Congreso de la Nación: “Si en la búsqueda de un país normal lo que nos piden es legislación para jorobar la vida de la gente, no cuenten con nosotros. No nos van a hacer un relato para sacarnos un voto. En el Presupuesto se va a ver reflejado cuál es el camino, mientras tanto va a ser todo relato”.



Categorías:Política

A %d blogueros les gusta esto: