Qué provincias están mejor posicionadas ante el nuevo contexto nacional

La fuerte suba del dólar en estas últimas semanas nos traslada a un nuevo contexto. Luego de la actual transición, es posible que se llegue a un periodo con un dólar más caro y mayores tasas de interés. Aunque se resentirá el mercado interno, se verán favorecidas aquellas actividades que apuntan al mercado externo.

Desde una perspectiva regional, en 2018, las provincias mejor posicionadas son aquellas más exportadoras, más diversificada en productos exportados, y sin complicaciones serias en sus finanzas gubernamentales.

Veamos un poco de historia reciente, comparando con dos periodos con devaluaciones, a inicios de 2014 y a fines de 2015. ¿Cuál fue el desempeño de las economías provinciales luego de cada devaluación? De los datos, se pueden destacar tres grupos de provincias:

– A los que les fue mejor (con caída en 2014 y crecimiento en 2016): hay varias provincias pampeanas, que no sólo son comparativamente más exportadoras que el promedio nacional (Santa Fe y Córdoba), sino que además se beneficiaron con la reducción fuerte de retenciones en granos. Santiago del Estero y Formosa son provincias donde se vio ampliada la frontera agrícola.

– A los que les fue peor: algunas netamente mineras (San Juan y Catamarca), que sufrieron caídas en sus precios de sus principales productos (oro y cobre), otras consideradas economías regionales (Mendoza y Río Negro, con dificultades en los negocios vitivinícolas y frutícolas), y las asociadas a promociones industriales (Tierra del Fuego, San Luis y La Rioja).

– Un tercer grupo fueron los que tuvieron un buen 2014 y un pésimo 2016, que incluye a tres provincias petroleras. La abrupta caída del precio internacional del crudo influyó en el pobre desempeño de esas provincias en 2016.

Además de estos hechos, también cabe agregar la situación de las finanzas de sus gobiernos locales. Principalmente, aquellos con altos déficits fiscales tienen problemas de no poder impulsar la actividad económica regional, o peor, pueden verse visto obligados a realizar ajustes ante las dificultades para hacer frente a sus pagos. En 2016 fue notorio el caso de Santa Cruz, que no aprovechó la bonanza anterior para mejorar sus cuentas, y también el de Mendoza. En este último caso, una transición larga antes de la entrega del mandato al nuevo gobernador se tradujo en un desorden en las finanzas provinciales.

De todo este análisis rescatamos tres indicadores claves que explican las diferencias en los desempeños regionales: su capacidad exportadora (mientras mayor sea, más pueden aprovechar las devaluaciones), su dependencia en un solo producto (hace más vulnerable a la provincia: le va muy bien cuando su precio vuela, no así cuando cae), y sus finanzas gubernamentales (especialmente si tienen déficit).

Sobre la base de estos indicadores, consideremos cómo están actualmente posicionadas las provincias en este posible nuevo contexto, con mayor dólar y mayor tasa de interés.

Las mejor posicionadas debieran ser aquellas más exportadoras y las que tienen menos problemas en sus finanzas gubernamentales. En este grupo se hallan dos provincias grandes (Santa Fe y Córdoba), pero puede verse afectadas por la menor cosecha de sus granos, debido a problemas climáticos padecidos. Además, no contarán con un nuevo impulso de reducciones de retenciones (éstas ya se dieron antes).

Se ha excluido de ese grupo a San Juan. Aunque es más exportadora y presenta mejor situación fiscal, tiene el problema de la vulnerabilidad, muy dependiente de su actividad minera. Aunque se beneficia con la devaluación, el precio del oro no ha mejorado sustancialmente en los últimos cinco años.

En el grupo de los peor posicionados, se hallan varias que tuvieron mal desempeño en las dos anteriores devaluaciones, unas vinculadas a industrias apuntadas al mercado interno (Tierra del Fuego y La Rioja), y otra con la problemática de las economías regionales (Río Negro). También aparecen algunas norteñas, que no pueden aprovechar el mayor valor del dólar al ser poco exportadoras, y además sus finanzas gubernamentales se han complicado en los últimos tiempos (Chaco y Misiones).

Por último, las netamente petroleras (Santa Cruz y Chubut) presentan dos fuerzas contrapuestas. Siguen complicadas fiscalmente, pero el mayor precio del petróleo los beneficia. Neuquén estaría mejor posicionada, y además cuenta con el impulso que genera el proyecto de Vaca Muerta.

Concluyendo, en este nuevo contexto, con mayor dólar y mayor tasa de interés, el mercado interno se verá complicada, con menores ventas. Las provincias mejor posicionadas serán entonces aquellas concentradas en actividades que apuntan al mercado externo, que no sean tan vulnerables a cambios en precios de un producto y que no estén tan complicadas en sus finanzas gubernamentales.



Categorías:Economía

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