Pese a tener varias causas por corrupción, Cristina podría ser candidata en 2019

A diferencia del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva –quien fue condenado a 12 años de prisión por corrupción y quedó al borde de la inhabilitación para ser candidato en Brasil, en octubre próximo–, Cristina Fernández tiene un panorama un poco más alentador, pensando en las presidenciales de 2019, en nuestro país.

La expresidenta está involucrada en cinco causas por corrupción, pero por las demoras de la Justicia, todo indica que no tendría problemas de inhabilitación en caso de que pretenda ser candidata presidencial, el año próximo.

Desde el espacio político que fundó (Unidad Ciudadana) la expresidenta viene denunciando que las investigaciones judiciales en su contra apuntan a impedir una eventual candidatura.

Aunque perdió en las últimas elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, Cristina Fernández sacó más de 3,5 millones de votos, convirtiéndose en la opositora al macrismo que puede exhibir el mayor respaldo popular.

En este contexto, no sería descabellado que pueda aspirar a ser candidata en 2019.

Las estadísticas y los antecedentes recientes de inhibición candidatos juegan a favor de Cristina.

Según las estadísticas de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (Acij), en nuestro país, es de 14 años el promedio de demora para que las causas por corrupción queden firmes.

Además, el antecedente más reciente de inhabilitación de una candidatura ocurrió el año pasado, cuando el expresidente Carlos Menem se postuló a senador nacional en La Rioja, pese a tener dos condenas desde hace varios años: una a siete años de prisión (contrabando de armas a Croacia y Ecuador) y otra de cuatro años, por el delito de pago de sobresueldos durante sus administraciones.

Pese a que las condenas fueron ratificadas en primera y segunda instancia, el expresidente apeló ante la Corte Suprema.

Precisamente, fue el máximo tribunal de Justicia el que le reprochó a la Junta Electoral Nacional (JEN) su decisión de impedir la candidatura de Menem, con el argumento de que tenía dos condenas en segunda instancia.

Ambos fallos están bajo análisis de la Corte Suprema y no están firmes, pese a que la causa de contrabando de armas se inició hace 20 años. Menem fue candidato y reelegido como senador nacional.

En las cinco causas en las cuales está involucrada Cristina, es probable que haya alguna condena antes de mediados del año próximo, cuando se oficialicen las candidaturas para las elecciones presidenciales de octubre.

No obstante, para que una condena por corrupción quede firme podrían pasar varios años. Nunca menos de cinco años.

Con lo cual la expresidenta no tendría problemas en la Justicia para ser candidata en 2019.

Juicio oral

La propia Cristina solicitó días pasados ir a juicio oral en la causa por direccionamiento de la obra pública nacional, en la cual está acusada de ser jefa de una asociación ilícita.

Quienes conocen de temas judiciales aseguran que la estrategia de la expresidenta es pedir ir a juicio oral, ya que la asociación ilícita es uno de los delitos más difíciles de ser probados en esta instancia definitiva del proceso penal.

En esta causa, ahora se sumó un reclamo de Vialidad Nacional para que la expresidenta y los 20 procesados paguen daños y perjuicios al Estado nacional por 22.500 millones de pesos.

El reclamo parece fuerte, pero para que haya un resarcimiento, primero debe haber una condena firme de los involucrados.

Salvo la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman, en la cual está acusada de un delito de raíz política como traición a la patria, las demás investigaciones en las cuales Cristina Fernández está involucrada, y en algunos casos procesada, tienen que ver con posibles hechos de corrupción.

La estrategia judicial de los defensores de la exjefa de Estado apunta a que tres causas (obra pública, Hotesur y Los Sauces) se unifiquen en una sola investigación, con lo cual se estirarían los plazos. El mes próximo, el juez Julián Ercolini podría elevar a juicio oral la investigación por direccionamiento de la obra pública.

Las causas más comprometedoras

Obra pública. El juez Julián Ercolini investiga una asociación ilícita y defraudación al Estado en 59 contratos de obra pública.

Hotesur. También el juez Ercolini acusó a la expresidenta de lavado de activos.

Los Sauces. El juez Claudio Bonadio la acusa de enriquecimiento ilícito por una inmobiliaria de la familia Kirchner.

Dólar futuro. Bonadio la proceso por defraudación a la administración pública.

Caso Nisman. El juez Bonadio la acusa de encubrimiento y traición a la patria.

El texto original de este artículo fue publicado el 28/01/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.



Categorías:Política

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