Diputados: PJ y gobernadores definen la expulsión de De Vido

El PJ quedó ayer en una delicada posición: será el árbitro principal de la definición del expediente de expulsión del exministro de Planificación K, Julio De Vido, de la cámara de Diputados, tras el flamante pacto entre el Gobierno y el serpenteante jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, tal como contó en su edición de anteayer Ámbito Financiero.

Anoche, el bloque justicialista que comanda el gremialista Oscar Romero inició una frenética ronda de consultas con legisladores, gobernadores y senadores del partido para adoptar una posición de cara al próximo martes, cuando se reinicie la comisión de Asuntos Constitucionales que preside Pablo Tonelli (PRO), que ayer ingresó en un cuarto intermedio a pedido del massismo, en una jornada cargada de acusaciones entre oficialismo y oposición.

Si la bancada de Romero acompaña el dictamen a favor la exclusión de De Vido que empujan Cambiemos y el zigzagueante Massa, aún faltarán legisladores para completar los dos tercios de votos de diputados presentes en la sesión, en principio, del miércoles próximo. Por ello, el factor "terminal" que ejercen los gobernadores peronistas y de otras fuerzas sobre diputados desparramados -incluso, sobre algunos del FpV- empujará una definición. Ese poder de los mandatarios también influirá para el caso de abstención o ausencia durante la sesión, ya que para ese escenario se necesitará una menor cantidad de voluntades.

La reunión de ayer sobrepasó con creces -y con lógica- el voltaje habitual de las reuniones de comisión. De Vido no se presentó y dejó un escrito: señalando que "durante los últimos 19 meses" fue "víctima" de una de las "persecuciones más sistemática, injusta y meticulosamente organizada".

"Nunca he sido condenado por delito alguno (…) ninguno de los temas que me imputan se relacionan con comportamientos funcionales propios del desempeño del cargo de Ministro que ejercí desde mayo de 2003 hasta diciembre de 2015 y tratan en general sobre el conocimiento que pude o no haber tenido o sobre la sospecha de comportamientos disfuncionales de otros funcionarios o en cuestiones relacionadas con decisiones políticas sobre temas complejos, que están lejos de haber sido completamente investigadas o aclaradas", aseguró De Vido en su escrito.

El primer misil contra el exministro kirchnerista lo disparó la referente de la Coalición Cívica y miembro fundacional de Cambiemos, Elisa Carrió. "Díganme: ¿Es un escándalo moral o no que un hombre procesado por asociación ilícita y procesado por la muerte de 51 personas -tragedia de Once-, siga en su banca?", preguntó la legisladora en la comisión.

Carrió además dejó en claro que la cámara "tiene facultades disciplinarias por las cuales se puede echar a un diputado, suspenderlo, sacarlo de su seno y suspenderlo por inhabilidad física o moral". El último escenario es el que plantea en su proyecto, que se tomó ayer como base para avanzar con el asunto.

Luego, y tal como adelantó anteayer este diario, el massista Juan Brügge ancló la condición de citar de manera formal al diputado kirchnerista para poder disertar sobre su situación judicial. El objetivo fue emprolijar el sendero de la expulsión de De Vido, con el respeto de todos los pasos necesarios. De hecho, fue el legislador cordobés quien deslizó la posibilidad de realizar esa acción el martes próximo y, al día siguiente, una sesión especial.

En tanto, la media naranja del serpenteante Massa en la carrera electoral por el frente 1País, Margarita Stolbizer, justificó el avance contra la eyección del exfuncionario de una forma peculiar: recordó argumentos de Cristina de Kirchner -en su época de legisladora- contra el ingreso al Senado de Raúl Romero Feris, sobre quien pesaban procesamientos. La referente del GEN fue más allá y deslizó que la exjefa de Estado podría enfrentar el mismo escollo si gana una banca en octubre.

Desde el kirchnerismo salieron a frenar el empuje tras el acuerdo Gobierno-Massa por el expediente De Vido: la también exministra Nilda Garré exigió respetar la "presunción de inocencia" de De Vido, mientras que Rodolfo Tailhade expresó que no hay "argumentos serios" en el golpeteo oficialista.

Por su parte, el jefe del interbloque de Cambiemos, el radical Mario Negri, resaltó: "Se llegó a excluir a legisladores solamente con la imputación por hechos de defraudaciones vinculadas a la administración pública. Ninguno de nosotros tiene cinco procesamientos, dos confirmados por la Cámara y una elevación a Juicio, que significa haber pasado primera y segunda instancias; lo único que le falta es tener fecha para sentarse en el banquillo y parece que no le da vergüenza. Mientras tanto, la honorabilidad del cuerpo que tenemos que cuidar nosotros está bajo nuestra exclusiva responsabilidad".



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