Cristina habla de la unidad, pero está cada vez más lejos de los gobernadores del PJ

Ni gestos ni mensajes. Menos aun llamados. Domingo Peppo y Sergio Casas, los dos gobernadores del PJ que el domingo derrotaron a Cambiemos, acumularon saludos y felicitaciones por sus triunfos pero ninguno fue de Cristina de Kirchner.
Según Clarín, la ex presidente, vocera de la unidad contra Mauricio Macri, surfeó los resultados sin acercar posiciones con los caciques. Es más: las victorias magnificaron la distancia porque, por acción y omisión, Cristina validó boletas K paralelas a las del PJ.

Fueron ensayos perdidosos. En La Rioja, el Frente para la Victoria -patrocinado por Kolina y el Frente Grande de Mario Secco- sacó 2,5%. En Chaco, la lista 41K que llevó la imagen de Cristina, juntó 3,16% y quedó detrás del Partido Obrero.

Pero el caso emblemático fue Corrientes. El FpV presentó una fórmula y reunió 3,36% de los votos. El PJ de Fabián Ríos, que no nada hizo por sumar a ese sector y apostó a “deskirchnerizarse”, perdió la elección por 3,7 puntos.

El tropiezo, donde pudo incidir que Ríos despegó la elección de la de gobernador, altera la tendencia que ponía a Carlos “Camau” Espínola, el postulante del PJ a la gobernación, como preferido.

“Camau” fue en 2013 protegido de La Cámpora en la pulseada por la gobernación que ganó Ricardo Colombi, padrino político de Eduardo Tassano -el ganador del domingo- que ya no puede ir por la reelección.

Dirigentes cercanos a Colombi, sagaz y ladino a la hora de pensar elecciones, estuvieron detrás de la lista K. El gobernador quiere repetir el experimento con una boleta cristinista -real o ficticia- en la pelea provincial.

“La Cámpora jugó con Peppo en Chaco y la mayoría del kirchenrismo con Fabían” dicen a Clarín desde el entorno de la Cristina y se desentienden de las boletas como si no supieran que se apoyaron en partido Kolina, el partido creado por Alicia Kirchner y capitaneado por el diputado y ex viceministro de Desarrollo Social, Carlos Castagnetto.

La boleta K chaqueña, que encabezó Germán Bittel -hijo de Deolindo Bittel el candidato a vice de Italo Lúder en 1983- no tuvo que ver con Jorge “Coque” Capitanich quien, incluso, sugirió que no se presenten.

El ex jefe de Gabinete, ahora intendente de Resistencia, es uno de los pocos dirigentes con peso territorial en el interior que reporta sin escalas a Cristina pero consolidó su pacto local con Peppo. En su ciudad perdió con Cambiemos.

La elección dejó un alerta también para la Casa Rosada que apostó a la fragmentación del peronismo en La Rioja pero el PJ oficial, de Casas y Luis Beder Herrera, y el PJ bis de Alberto Paredes Urquiza, se quedaron con el primer y segundo lugar. ¿Y sin repiten esa performance en octubre y se quedan con los tres senadores nacionales?.

Las expresiones, electoralmente periféricas del cristinismo, y su decisión de no involucrarse en las disputas provinciales donde el PJ competía contra Cambiemos, sugieren que Cristina se desvinculó del interior. Salvo protagonismos puntuales como Agustín Rossi en Santa Fe o Guillermo Carmona en Mendoza, el peronismo K no rankea en las provincias.

El clan Kirchner enfrenta, incluso, proyecciones tóxicas sobre las elecciones en Santa Cruz. Hasta dejó de ponerse en la ruleta de posibilidades que la ex presidente se anote como candidata por aquella provincia.

Hasta acá, Cristina solo se involucró en el armado bonaerense y, de refilón, en el porteño. Se volvió, casi, una dirigente metropolitana. En la provincia los intendentes de la Primera Sección pidieron ayer que sea candidata.

“Nos reunimos ocho intendentes y coincidimos en que la mejor candidata que podemos tener es Cristina. Ella es nuestra conductora y es quien mejor nos representa” le dijo Festa a Clarín.

Por la tarde, en el Instituto Patria, Máximo Kirchner y Fernando Espinoza se reunieron con referentes de espacios K, entre ellos Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro), Leopoldo Moreau (movimiento Alfonsinista) y Luis D’elía (Nuevo Encuentro) con la misma consigna: Cristina candidata.

El fin de semana, La Cámpora salió a juntar avales por la provincia, tal como hizo Florencio Randazzo hace unas semanas. Hablan de estar preparados para tener, quizá, listas propias en los distritos.



Categorías:Política

A %d blogueros les gusta esto: